Crédito hipotecario

¿Cómo analizar tu capacidad de crédito hipotecario?

Si has decidido comprar una casa, solicitar un crédito hipotecario es el siguiente paso. Para obtener un préstamo bancario es necesario que conozcas cuánto es realmente lo que puedes pagar, es decir, cuál es tu capacidad de endeudamiento. No solo porque te permitirá reconocer con cuánto dinero cuentas sino porque además es un factor que los bancos evaluarán.

La capacidad de crédito hipotecario o de endeudamiento de un particular o grupo familiar no debe ser mayor al 40% de sus ingresos menos los gastos fijos mensuales. Por ejemplo, si una persona recibe un sueldo mensual de 2.000 $ y tiene un crédito hipotecario de 100.000 $, debería destinar máximo 800 $ al pago de esa deuda por mes. Esa cifra es su capacidad de endeudamiento.

Por otro lado, evidentemente la capacidad de una pareja sin hijos para endeudarse en la hipoteca de una casa, por ejemplo, no será igual que la capacidad de endeudamiento de una pareja con uno o más hijos.

¿Cómo calcular la capacidad de crédito hipotecario?

La fórmula matemática  para calcular la capacidad de crédito hipotecario es la siguiente:

Capacidad de endeudamiento = (Ingresos mensuales – gastos fijos) x 0,40.

Es importante que tomes en cuenta que la hora de solicitar un crédito hipotecario tú podrás hacer tus propios cálculos, pero será la entidad bancaria la que decida si tu perfil económico es apto o no para el financiamiento que solitas. En general, pueden ocurrir tres escenarios: que te lo aprueben, que te lo nieguen o que te lo aprueben por una cantidad inferior a la solicitada.

Adicionalmente, los bancos pueden tomar en cuenta algunos otros aspectos para otorgar un crédito hipotecario como si te encuentras en un registro de morosos, si los documentos del inmueble se encuentran en regla o si posees buena salud.

Hacer un buen cálculo ajustado totalmente a tu realidad financiera te permitirá cumplir con tus obligaciones y trazar las estrategias para disminuir los gastos. Toma en cuenta que adquirir una deuda que no se pueda pagar, puede generar no solo afectación económica, también en las relaciones personales y hasta en la salud.  

La clave para está en hacer un buen cálculo de tu capacidad de crédito hipotecario o endeudamiento.